Es el primer corazón artificial completo y está listo para usarse en seres humanos, informaron científicos en Francia.
El órgano artificial, que late de forma casi igual a la de un corazón humano, utiliza sensores electrónicos para regular el ritmo cardíaco y el flujo sanguíneo.
La empresa Carmat, que desarrolló el dispositivo, sólo necesita la aprobación de las autoridades francesas para poder llevar a cabo las pruebas clínicas en humanos.
Los expertos afirman que el órgano artificial podría potencialmente salvar miles de vidas de pacientes que esperan un trasplante.
Alrededor del mundo hay unos 20.000 enfermos esperando un corazón y muchos morirán debido a la escasez de órganos donados.
Los científicos subrayan, sin embargo, que todavía es necesario esperar los resultados de las pruebas clínicas.
Los pasados intentos para implantar un corazón artificial completo fracasaron durante los ensayos.
Perfeccionado
Han pasado treinta años desde que fue trasplantado por primera vez un corazón en un ser humano.
No pude soportar más seguir viendo a gente joven y activa muriendo a los 40 años a causa de ataques cardiacos masivos
Dr. Alain Carpentier
Y desde entonces equipos de científicos en todo el mundo han estado trabajando en el desarrollo de un corazón artificial "perfecto" que pueda ser implantado en los todos los pacientes en espera de trasplantes.
El nuevo corazón fue creado por el cardiólogo Alain Carpentier, fundador de Carmat junto con el gigante europeo de aeronáutica y defensa EADS.
Según el especialista explicó, le tomó 15 años perfeccionar y solucionar los problemas que presentaron otros prototipos de corazón.
Todo menos el maratón
El órgano, que tiene el mismo tamaño de un corazón real, es una mezcla de tejido animal, titanio y tecnología de misiles que replica con perfección al órgano humano.
Es el primer corazón artificial totalmente implantable. El dispositivo está cubierto con un tejido especialmente tratado para evitar el rechazo del sistema inmune y la formación de coágulos.
Para el diseño del órgano, que pesa unos 900 gramos, los científicos se basaron en la tecnología de sensores electrónicos que se utiliza en los misiles guiados.
Así, el corazón puede responder instantáneamente a los cambios en la presión y flujo sanguíneo y adaptar el ritmo al que debe latir.
Es decir, la velocidad y presión sanguínea dependerán del nivel de esfuerzo del usuario, lo que le permitirá una amplia gama de actividades físicas.
"Lo único que el paciente no podrá hacer -dijo el doctor Carpentier en la conferencia de presentación del corazón- será correr el maratón".
E-medicum.com, 31 de octubre de 2008