El incremento del intervencionismo percutáneo ha conllevado una disminución significativa de la cirugía coronaria.
El perfil del paciente coronario que se remite a cirugía es más añoso, con mayor comorbilidad, peor función ventricular y con procedimientos percutáneos previos.
En este sentido la cirugía ha intentado mejorar sus resultados desde varios frentes de actuación.
El objetivo es analizar y describir la experiencia inicial de la cirugía coronaria con mini-circulación extracorpórea (MCEC) en un grupo de cirugía cardiaca en el que se ha convertido en técnica de elección.
Métodos.
Entre enero de 2004 y abril de 2007, se analizó de forma retrospectiva a 408 pacientes sometidos a cirugía coronaria aislada con MCEC, 329 (80,6%) varones, con media (intervalo) de edad de 63,5 (28-83) años.
Un 63% tenía hipertensión; el 49,3%, diabetes; el 69%, dislipemia, y el 52% eran fumadores.
Resultados.
El EuroSCORE logístico (mortalidad esperada) era del 3,7% (1%-38%). El 34% de los pacientes tenían afección del tronco común y el 87%, enfermedad de 3 vasos.
En el 74% de los casos se realizó revascularización completa, con un número medio de injertos de 2,97 (1-7). Se utilizó injerto de mamaria en el 100% de los casos.
La mortalidad hospitalaria fue del 0,74%.
Las complicaciones postoperatorias fueron pocas: el 0,98% precisó reintervención por sangrado, en el 3,4% se elevó la troponina I de forma significativa, en el 6,4% se desarrolló insuficiencia renal y el 0,5% tuvo accidente vascular cerebral.
e-medicum.com, 30 de abril de 2008